La acupuntura es un procedimiento terapéutico milenario (más de 2 mil años antes de Cristo) de la Medicina Tradicional China (MTCH) que consiste en la inserción de agujas en puntos precisos de la piel con el fin de favorecer el equilibrio del sistema energético-vital del Organismo. La Medicina Tradicional China tiene cuatro pilares, que son la moxibustión (estimulación con calor de los puntos de acupuntura) , tui na (masajes), fitoterapia china, el Qi gong (ejercicios energéticos) y la alimentación entre otras terapias.

La lógica de actuación con los puntos se basa en los fundamentos de la MTCH, que lee al Hombre y al Universo desde una perspectiva holística de interacción basada en los principios Taoistas del Yin- Yang y los cinco elementos (madera-fuego-tierra-metal-agua).

Los puntos de acupuntura se encuentran situados en una serie de canales  o “meridianos”, a través de los cuales fluye y se distribuye por todo el cuerpo el Qi o energía vital, formando una red de comunicación energética. Cada meridiano principal se correlaciona con un órgano interno, del que recibe el nombre. Existen más de 365 puntos,
cada uno con determinadas características y aplicaciones, desde los cuales es factible manipular el flujo de energía: reequilibrando, sedando o tonificando

El objetivo de la acupuntura es el de restablecer el flujo de energía, cuyas alteraciones favorecen y sustenten las manifestaciones patológicas (aportando donde hay déficit, abriendo donde está obstruido, liberando donde hay estancamiento, cerrando donde hay fugas etc.).